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Rayo de Luz,
Gracias por compartir en el foro con todos nosotros.
Veo que, en gran parte, tienes una buena base para poder mantener el control con esta adicción. Mi sugerencia para ayudarte a reforzar tus vallas es que te familiarices con el programa de los 12 pasos. Este programa te ayudará a cimentar buenas bases para tomar control sobre la adicción desde lo profundo de tu corazón. Otro sistema que puedes poner en práctica es el Método TaPHSic. Nuestra página de inicio tiene mucha información acerca de estos métodos.
Hay algunos detalles en tu misiva que me preocupan un poco. Por ejemplo, dices que tú, al igual que nosotros, tienes un lado secreto. Aunque es muy importante reconocer esta verdad, también lo es el entender que nuestra adicción vive –y sobrevive- en secreto. Ya que nos has comentado que tienes esposa e hijos, te confesaré algo que, al igual que yo, muchos en este programa hemos descubierto, y eso que nuestras esposas pueden ser nuestros mejores aliados en esta lucha. Permíteme explicar: Esta es un área muy delicada. En muchas ocasiones aun cuando uno está haciendo cosas positivas, el hecho de que uno lo hace en privado (por no decir a escondidas) es lo que causa sospechas. Además, la falta de información y conversación puede hacer que nuestros seres queridos formulen sus propias teorías acerca de lo que está –y no está pasando con nosotros. Es así como las semillas de la duda y la desconfianza son sembradas. Esto solo sirve para empeorar una situación que puede ya estar causando problemas.
Yo no puedo decirte que tengas una conversación con ella de corazón a corazón. Pero tampoco te voy a disuadir. En mi caso, mi esposa estuvo muy enfadada conmigo por algún tiempo. He sabido de casos que han terminado en divorcio -aunque esto es más la excepción que la regla. Otros donde la pareja permanece separada por algunos años. Y aun otros donde la pareja se proponen sobreponerse a heridas muy profundas y a reconstruir la confianza el uno en el otro. En situaciones como esta, uno es titulado con adjetivos calificativos como traidor, deshonesto, fraude, mentiroso, hipócrita, falso, etcétera, etcétera. La verdad es que estos adjetivos usualmente son usados contra el hombre que vemos en el espejo. La confianza es el fundamento más fuerte dentro de cualquier relación humana pero, a la vez es la más sensible y delicada. Toma tiempo, paciencia y muchas pruebas para poder que una pareja sobrevenga el resquebrajamiento de este fundamento.
“…mi esposa dice q es innecesario, pero no me conoce bien y espero q nunca se entere, la quiero mucho y me gustaría que siempre me vea bien y no con un pensamiento de lo bajo q he caído…”
Quizá tengas que decidir si vale la pena seguir escondiendo tu verdad de ella para mejorarte o si tu matrimonio vale el riesgo de que tú trates de involucrar a tu esposa en tu recuperación. He oído decir, en más de una ocasión, que una verdad dolorosa y ponzoñosa es preferible a una mentira. Mentiras introducen decepción y desaliento en el corazón de aquellos a quienes mentimos. Pienso importante advertirte que en mi experiencia y en la experiencia de muchos otros en el foro, cosas como mentiras y permanecer a escondidas solo actúan en detrimento de lo que queremos lograr con el programa… y eso es recuperar nuestra cordura. Esto dicho, cueste lo que cueste, es imperativo permanecer fiel al programa y al foro (incluso podrías unirte al grupo telefónico). Pues esto es lo que nos va a ayudar a salir adelante, a ser mejores personas, mejores cónyuges y padres. Ultimadamente, nuestra relación con HaShem ya no sufrirá tampoco.
La lucha es un poco mas fácil pero sigue siendo dura y cada vez q caigo, cualquier cosa mala q me pase en el día me quedo callado y solo pienso, me podría haber ahorrado este problema, si tan solo me hubiera abstenido de unos momentos de placer…
Nuestras esposas son un pozo muy profundo de amor, comprensión y compasión. Imaginate tener todo este poder al alcance de la mano. En lugar de caer prisioneros a la adicción, podemos llegar a casa y encontrar refugio y verdadero calor humano.
Los 90 días quizá no vengan fácil. Pero recuerda: UN DIA A LA VEZ. No es bueno concentrarse en el ayer o el mañana… hoy y solo hoy es lo que cuenta.
Y para concluir: Dejemos de pensar en nuestro propio placer. Dejemos de pensar en lo que ‘necesitamos’ o queremos. Dejemos de pensar en nuestros propios deseos. Pensemos en como traer paz y alegría a todos aquellos que nos rodean. Veamos el mundo desde el punto de vista de nuestro cónyuge. Todo lo que queremos para nosotros mismos, lo vamos a convertir en actitudes y acciones que vamos a tomar para el beneficio de nuestro cónyuge. Tenemos que aprender a dar en lugar de recibir. Es en dando que nos libramos de nosotros mismos y aprendemos a ser la persona que nuestro cónyuge quiere, necesita y merece.
Mi querido Manuel,
“ya no me quiero empastillar y estoy a punto de caer con golla. Ayudaaaaaaaaaa”. Esta es la línea más importante que escribes porque demuestra que estás listo y dispuesto a efectuar cambios positivos en tu vida. La búsqueda de ayuda es la razón por la que todos nosotros estamos aquí. Permíteme explicar a lo que me refiero: Admitir la naturaleza exacta de nuestros problemas y defectos es un paso tan importante en la corrección de nuestro comportamiento que no hay manera de ponerle precio. Hacemos esta admisión ante Di-s, nosotros mismos y ante otro ser humano. El resultado de tal acto nos ayuda a ver nuestra vida y nuestra actitud desde un punto de vista más claro. Esto, a la vez, nos facilita el reevaluar la dirección que hasta ahora hemos seguido y de ahí crear nuevas metas y objetivos que últimamente conllevan a una vida llena de paz y gozo; una vida que vale la pena vivir. Este es uno en una serie de pasos que tomamos para poder ver el mundo y la gente con ojos diferentes, para efectuar un cambio en nuestro interior, nuestro corazón, que nos permita gobernar nuestra propia vida.
Hoy por hoy, tu situación es tal, que estás convencido que probablemente ningún ser humano podría superar, sobreponerse y remediar tan fuerte adicción. Aquí, en Cuida tus Ojos, estamos para decirte que este no es el caso. El hecho que estás aquí y que has encontrado el sitio web “Cuida Tus Ojos” es el primer gran paso que has tomado en el camino hacia la felicidad y la libertad de tu corazón. Doy gracias a HaShem por mostrarte su amor. ¿Dónde estaríamos sin el amor y la paciencia de Hashem? Quiero asegurarte que Él te considera digno de su amor.
Hace año y medio que HaShem trajo a mí el regalo… la braja del foro en inglés de Cuida tus Ojos. Fue aquí donde vine a entender que esta lujuria es una fantasía a la que yo me había entregado y había perdido todo control sobre mi vida. Pero esta vez fue diferente. Esta vez entendí que mi bejira estaba aún intacta y que mi ratzon podría ser para HaShem y no para mis propios placeres egoístas. Muchos hombres en el foro escribían acerca del programa de los 12 pasos (que puedes encontrar en la página de inicio de Cuida tus Ojos en la parte de Secciones especiales).
Yo, al igual que miles de hombres antes de mí, admití que era impotente ante la lujuria y mis deseos sexuales. Este fue mi primer paso. El primero de los 12. Caí en cuenta que ya no podía seguir viviendo una doble vida y tratando de engañarme y mentirme a mí mismo. Caí en cuenta de que había perdido el control sobre mi vida y que estaba (y aún hasta hoy en día) enfermo y en necesidad de ayuda.
Me uní al foro y comencé a recibir jizuk de muchos hombres que, al igual que tú y yo, buscan desesperadamente liberarse de esta aveira. Al tiempo me uní a uno de los grupos telefónicos en inglés, pues llegué a entender dos cosas: 1. Lataavah Yivakesh nifrad, así que es importantísimo compartir con otros y, 2. Este despertar espiritual me mueve a llevar este mensaje a otros que están sufriendo como yo. Es en el compartir donde encontramos najas y llegamos a entender que nuestra neshama es preciosa en los ojos de HaShem.
Manuel, Ya que estas aquí, estoy seguro que te has decidido a tomar el importante paso de cambiar tu vida y con este fin tengo algunas recomendaciones que están al alcance de tu mano en nuestra página de inicio:
- Escríbenos a ayuda@gye.org.es y pide unirte al grupo telefónico. Es anónimo y está compuesto por otros que, como tú, han decidido vivir una vida nueva.
- Inscríbete al e-mail de refuerzo diario
- Baja, lee e implementa el manual de ayuda del programa GYE
- Lee, estudia e implementa en tu vida diaria las “Herramientas”
- Familiarizate con el material en las “Secciones Especiales”
Otra cosa que puedes hacer es continuar escribiendo en este foro donde te ofrecemos ayuda, apoyo y una guía para que puedas vivir una vida mejor.
Perdonado 62
Conquista un día a la vez.
Tarde o temprano todo ser humano necesita someterse, en una última instancia, a algún tipo de Mitzrayim Yetziyas y Kriyas Yam Suf. Mitzrayim simboliza \"voluntad propia\", a la que todos somos esclavos desde el nacimiento, y \"salir de Mitzrayim\" simboliza la entrega de nuestra voluntad a Hashem. Faraón simboliza nuestra \"voluntad propia\". Y no nos dejará ir a servir a Hashem hasta que haya \"tocado fondo\". Es por eso que Yetziyas Mitzrayim se menciona no menos de 50 veces en la Torá.
En el caso de nosotros los adictos, el proceso de Yetziyas Miztrayim se muestra de forma mucho más clara. Utilizado correctamente, gracias a la adicción este proceso puede acelerar nuestro crecimiento personal y espiritual a los más altos niveles. Pero es imperativo que aprendamos a ver el proceso como lo que realmente es.
Al principio, nos negamos a renunciar nuestra \"voluntad propia\" en forma voluntaria y nos dejamos esclavizar por el Faraón más y más. Después de tomar muchas malas decisiones, nuestro \"libre albedrío\" se nos es negado \"vayachbed Hashem es Libo\" y ya no tenemos la opción de simplemente sacar de Egipto al \"pueblo judío\" (o sea, nuestra propia voluntad) para servir a Hashem, a pesar de cuan heridos nos sentimos. Hashem \"endurece nuestro corazón (o sea, la adicción se fortalece)\", con el propósito de mostrar su verdadera fuerza. Como Hashem dijo a Faraón: \"Sólo por esto te he mantenido, para mostrarte mi poder\" ...
Hasta que finalmente, cuando Hashem envía \"Kol Magefosai el Libecha\"- y entendemos que estamos literalmente de pie ante la vida y la muerte (este es el primero de los 12 pasos), es cuando finalmente estamos dispuestos a \"renunciar\" nuestra voluntad a Hashem y dejar que el \"pueblo judío\" vaya a servir a su Di-s (esto corresponde a lo pasos 2 y 3).
Todas esas veces que hemos intentado parar y no podíamos - a pesar de recibir Makka tras Makka; todo el endurecimiento que Hashem trajo a nuestro corazón fue con un propósito único. Al fin hemos llegado al entendimiento de que no podemos hacer nada por nosotros mismos. El \"endurecimiento de los corazones\" (es decir, el poder desconcertante de la adicción - y los primeros 9 makkos que recibimos), nos muestran claramente que no tenemos poder para \"liberar\" al pueblo judío (o sea, nuestra propia voluntad) por nosotros mismos. Sólo cuando recibimos la décima y última Makka y vemos que partes significativas de nosotros - nuestra vida, nuestras familias y todo lo que es precioso para nosotros, han sido tiradas por el inodoro de nuestra adicción - y finalmente sentimos que estamos ante la vida y la muerte, somos finalmente capaces de admitir la derrota y dejamos que Hashem tome posesión del pueblo judío.
Es en ese momento que estamos dispuestos a admitir que no podemos por nosotros mismos, y que sólo Hashem puede. Y es así como entregamos nuestra voluntad a Hashem y dejamos que Él se haga cargo. (Paso 3)
O al menos eso es lo que pensamos.
Cuando salimos de Mitzrayim (nuestra propia voluntad) y la dejamos atrás, entramos en el árido desierto y tratamos, por fin, de dejar que Hashem se haga cargo. Pero nuestra adicción (voluntad propia) no puede lidiar con la nueva realidad. ¿Cómo podemos seguir a Di-s en el desierto? Hemos vivido toda nuestra vida bajo la \"voluntad propia\"! Y de repente nos encontramos cara a cara con el Yam Suf. Nuestra adicción / voluntad propia esta a nuestras espaldas persiguiéndonos y sabemos, a ciencia cierta que si nos atrapa nos esclavizará hasta la muerte. Pero delante de nosotros se encuentra el mar. Si entramos nos ahogaremos.
Y es entonces cuando clamamos a Di-s desde lo más profundo de nuestros corazones. \"Padre, no puedo volver atrás más nunca, pero tampoco puedo avanzar!\"
Hashem responde: \"Es para este momento que he esperado, mi querido hijo. ¿Por qué clamas a mí? Suelta las riendas y deja que tu Di-s tome el volante. Sigue adelante y pon toda tu confianza en Mí\". Daber el Benai Yisrael Vi\'sa\'u! \"
Y así entramos en el agua hasta el cuello, con fe y confianza - en contra de todos nuestros instintos, y se produce el milagro de Kriyas Yam Suf!
Vemos que no nos ahogamos, después de todo. Estamos caminando en \"tierra firme\" en medio de la mar. Realmente podemos dejar Mitzrayim! Realmente podemos renunciar a nuestra propia voluntad completamente!
Mientras que sepamos que Hashem es quien está a cargo 100 por ciento, y que es Hashem quien nos está sosteniendo, descubrimos el milagro de caminar sobre tierra seca en medio del mar!
Y con esta realización, finalmente presenciamos nuestra \"propia voluntad\" (adicción) ahogarse en las aguas que pensábamos nos ahogarían a nosotros.
Y nuestros corazones se llenan de alegría verdadera y cantamos el Shira -\"Az Yashir\", en tiempo futuro, porque todo Judio se somete a este proceso, de alguna u otra manera. Todo Judio cantará un día esta alabanza a Hashem, donde finalmente reconocemos y entendemos que todo el sufrimiento que experimentamos hasta ahora, fue para que pudiéramos completar nuestra dependencia y confianza en Hashem. \"Hashem ish milchama, Shemo Hashem!\"
Y con este nuevo vigor de Di-s en el corazón, somos capaces de seguir a Hashem al desierto, donde Él es un pilar de fuego y calor en las noches (que simboliza todos los golpes duros de la vida), y él es un Sukka de Ananei hakavod durante el día ... (Símbolo de los buenos tiempos, cuando verdaderamente sentimos abrazos amorosos de Di-s) ...
Y volvemos a sentir aquella confianza en Hashem que sentimos en nuestra \"juventud\", \"Chesed Zacharti Lach Ne\'urayich ... Lech Tech Acharai Bamidbar ...\" Y nuestro amoroso Padre nos protege en el desierto de todo mal y \"convierte las rocas en un estanque de agua, las piedras en fuentes de agua\" - y nos alimenta con maná del cielo, un día a la vez.
Y ahora estamos listos para recibir la Torá.
HACERNOS DE LADO A TRAVÉS DE LOS 12 PASOS
Dov del GYE nos escribe:

La principal contribución de los 12 pasos, su objetivo, es al final: \"Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos ...\" La mayor parte de lo que he oído y la experiencia en la obtención de este \"despertar espiritual\", es decir, una conexión más profunda con Hashem, se centra en que yo me haga de lado y que Hashem tome el mando.

Yosef Hatzadik representa el middah de \"Yesod\" y la Torá nos dice que cuando trató de hacer las cosas por sí mismo, \"vehizkartani lifnei Paroah – dile a Paroah de mí\", termino permaneciendo en prisión durante dos años más, pero cuando dijo “bil \'adai, Elokim es Ya\'aneh Shalom Paroah - no soy yo, es Hashem, quien responderá acerca del bienestar de Paroah \", fue levantado para convertirse en rey de Mitzrayim!

Parece que los \"12 Pasos y 12 Tradiciones\" de hecho afirmar esto como el objetivo de los pasos. En el seforim, por otro lado, la teshuvá, tikún, emunah / bitajón, la entrega de mi voluntad y mi vida a Hashem al aceptar Su Torá (y su mejor juicio!), y la gran variedad de niveles en guardar la Torá y las mitzvot, están todos inexorablemente entrelazados. Esto es bueno, ya que trae Yidden a vivir con Hashem debido a la profundidad de sus propias debilidades, y nos muestra cómo la Torá y las mitzvot son relevantes para la vida cotidiana. Más aun, las mitzvot son para la vida cotidiana... una vida llena de poder y hermosura!

PERO para adictos como tú y yo existe una debilidad tangible dentro de este sistema. Nuestra adicción produce un corto circuito en nuestra avoda (servicio divino). Al igual que muchas personas aquí en Cuida tus Ojos, yo ya era una persona espiritual antes de perder el control de mi vida con la lujuria, y mi adicción continuó creciendo enormemente dentro del marco de mi espiritualidad, al mismo tiempo que yo pensaba que estaba creciendo espiritualmente! Esa es una manera tremendamente dolorosa y confusa de vivir. Sin duda algún tipo de Guehinom.

Durante mi recuperación, acepté que no era cuestión de tratar con más fuerza propia (o astucia) de usar mi versión -obviamente defectuosa- de yiddishkeit para superar la adicción. (Cada uno de nosotros actúa de acuerdo con su propia comprensión personal de emuná, la Torá / mitzvot, no existe una sola norma o nivel).

Para mí, el judaísmo - especialmente con todos los aspectos profundos y bellos de la teshuvá, avodá, y Tikkunim - era como estar al volante de un gran camión con dieciocho ruedas conduciendo a ciento-veinte kilómetros por hora. Yo no era capaz de conducir tal vehículo. Era extremadamente frustrante y complicado. Mi cerebro estaba demasiado enfermo, mi ego y mi obsesión habían efectivamente bloqueado la realidad de la vida. Además, mi vida pecaminosa me hacia sentir como si tuviera un mono constantemente brincando a mis espaldas. La vida misma me estaba volviendo loco. Toda esa habladuría de \"un día a la vez\" no me hacía sentir lo suficientemente cómodo que no tuviera que buscar y consumir mi droga. Y eso me molestó: \"¿Por qué Hashem no está al cuidado de mí? ¿Por qué parece que necesito esta basura todo el tiempo (siempre sentimos que realmente lo necesitamos, ¿no?)?\"

Tuve que aprender a bajarme del volante de ese gran camión con dieciocho ruedas y, en cambio, subirme a una bicicleta. Estoy sobre el camino, sólo que ahora estoy avanzando con pasos más pequeños y a una velocidad mucho más reducida. Voy paso a paso, avanzando desde los cimientos, la fundación del judaísmo en mi vida, de tal forma que este camino se convierte en algo real para mí y que ya no este separado de mi corazón nunca más.

Mi vida necesitaría una nueva dirección para lograr esto. Tendría que empezar de nuevo con lo más básico (sí, del yiddishkeit), pero estudiado de una manera que permitiera que este conocimiento fuera lo suficientemente real como para afectar de forma natural mi manera de pensar, porque, obviamente, este no había sido el caso hasta ahora.
Victoria Personal del Día
Recuento de un adicto del Foro GYE en ingles.

Mi primer día fue sorprendentemente fácil, pero el segundo fue un ejemplo perfecto de que me hubiera caído antes de encontrar Cuida tus Ojos. A lo largo del día, independientemente de lo que hiciera, ya fuera trabajar o irme a la cama, sentí que todo mi cuerpo estaba gritando para ser liberado y buscaba como liberarme de toda esta presión. Hubo un par de veces que me puse tan mal que no podía concentrarme en nada en absoluto. Curiosamente, me sentí como si estuviera drogado.
Y fue entonces cuando mi “buen amigo” el viejo Yetzer hará comenzó a susurrarme en el oído - \"Vamos, que ni siquiera has estado limpio por 2 días completos. Elegiste un mal momento para empezar a limpiarte -. Tu cuerpo no eta físicamente listo para esto ahora. Esto no es culpa tuya. Puedes empezar limpio mañana\".
\"Mira, esto de mantenerte limpio te está haciendo daño. HaShem sabe que no puedes luchar contra esto. Esto es, obviamente, una prueba que no estabas destinado a pasar. \"Mírate a ti mismo, eres un desastre. El Possuk dice V\'chai Bo\'hem. Hashem quiere que vivas una vida normal y agradable -.... No está bien que estés sufriendo tanto\".
Este es el punto en el que siempre me he caído antes. Soy un luchador y siempre lo seré. Es mi naturaleza. Pero siempre he perdido la pelea, cuando la lujuria me ataca. Incluso pierdo la capacidad de enfocar o de hacer cualquier cosa. La única manera que puedo continuar con la vida es ceder a mis taaivos \"sólo una última vez\".
Así que hice algo que nunca había hecho antes y realmente funciono. Cuando leí por primera vez los manuales GYE y me uní al foro vi esta estrategia de \"rendirse\" y me dije a mí mismo: “Esto es un fraude. Esto no es para mí. ¿Abandonar lo que soy y admitir que soy demasiado débil para luchar? Eso es para los débiles. No hay nada que te pueda hacer perder el control proprio a tal grado. Uno tiene la capacidad de superarse. \"Pero hubo un par de veces ayer en que me estaba arrancando el pelo, literalmente, porque no podía dejar de pecar. Entonces, ¿qué debo hacer?
Cerré mis ojos y dije: \"Hashem, no puedo hacer esto de mi propia cuenta. Usted sabe que he tratado de luchar en este tipo de situaciones y cada vez he perdido. ¡Por favor! Necesito tu ayuda para vencer esta vez.\"
Hice esto por lo menos cuatro o cinco veces durante el día cuando sentía que mis taaivos eran invencibles, y HaShem estaba realmente allí para mí!
Es curioso, porque yo no soy el tipo de persona que \"habla\" con Hashem fuera de mis oraciones. Curiosamente, no creo que hubiera llegado nunca al nivel de sentirme cerca de Hashem de no haber llegado a un nivel tal que no tenía a quién recurrir.
Y esto es sólo después de 72 horas limpio ¡Adelante! Si. Ven Día 3 – y vamos un dia a la vez hasta los 90.
Me rindo

El programa de los doce pasos no nos enseña cómo parar – ya hemos parado una y mil veces. Nos muestra cómo evitar caer de nuevo. Mirando atrás, nos damos cuenta que siempre deseábamos que el terapeuta, nuestro cónyuge, o que HaShem mismo nos detuviera - nos arreglara. Ahora, nos detenemos, y luego, nos entregamos a HaShem, y en nuestra entrega a Él, Su poder se hace eficaz en nosotros.
Unirse a un grupo telefónico no significa que el problema desaparece automáticamente. La mayoría de nosotros ha intentado parar incontables veces. El problema es que no podíamos permanecer limpios, porque nunca nos habíamos rendido. Por lo tanto, la primera vez que el deseo se apodera de nosotros de nuevo, cuando tengamos ese impulso de caer de nuevo, renunciamos a él, a pesar de que nos sentimos morir. Y a veces, en nuestro nuevo estado de ánimo, la ansiedad puede parecer más fuerte que nunca. Pero no tenemos que luchar como antes, no tenemos que perder la batalla como antes. Tampoco tenemos que ceder a él. Nos rendimos. Porque ganamos cada vez que nos damos por vencidos... cada vez.
Puede que nuestros viejos hábitos nos confundan. \"Mi cabeza gira automáticamente. No puedo dejar de alimentarlos. No tengo otra opción\".
Es que siempre hemos alimentado nuestro hábito. Simplemente, no éramos conscientes de ello. Así que cada vez que esto sucede, debemos reconocer nuestra impotencia. En lugar de luchar o caer, nos rendimos. Marcamos a otro adicto, pedimos ayuda (de Dios), nos vamos a una reunión. Podemos incluso admitir que es posible que no tengamos un deseo total por la victoria sobre la lujuria, la mayoría de nosotros no tenemos motivos puros en nuestro deseo de recuperar nuestra cordura.
La recuperación es un proceso lento.
La primera vez que resistimos la tentación sin recurrir a nuestra droga, descubrimos que no nos morimos. Por el contrario, nos sentimos mejor, más fuertes, y vemos que a lo mejor hay esperanza. Hablamos de la tentación en una llamada telefónica o escribimos de ello en el foro. Esta actitud de entrega total ayuda a romper el poder que la memoria del incidente tiene sobre nosotros. Y si la lujuria nos domina de nuevo, hablamos de ello abierta e independientemente de la vergüenza de tal derrota. Todos hemos vivido esta experiencia y sabemos lo que se siente. También sabemos que la liberación y la alegría que trae esta rendición nos vuelve a la luz.
Por lo general, nos encontramos con que nuestra entrega inicial fue incompleta y empezamos a ver algunos cabos sueltos. Descubrimos que hemos escondido sentimientos y fantasías con el fin de tener una “reserva” para las necesidades futuras. Al igual que los alcohólicos esconden sus botellas.
\"Es la llave de su apartamento, quizá la necesite otra vez\".
\"Voy a guardar su número de teléfono, quizá pueda ayudarle en algún momento.\"
\"Voy a deshacerme de las revistas más tarde ...\"
En la recuperación, simplemente nos deshacemos de las cosas que no son para bien. Nadie nos tiene que decir que hay que tirar, lo sabemos instintivamente. De hecho, siempre lo hemos sabido, pero nunca tuvimos el coraje de dejarlas ir. Tarde o temprano, el impulso ataca de nuevo, a veces de la nada, como una ola rompiendo sobre nosotros. Tal vez sea la primera vez que nos sintamos rechazados. Todos tenemos innumerables factores que pueden desencadenar un ataque de lujuria.
\"Nunca pensé que volvería a saber de esa chica otra vez. ¿Y ahora qué hago?\"
\"Es demasiado fuerte! ... Nadie notará la diferencia.\"
\"Una mirada nunca mató a nadie ...\"
\"Todo el mundo lo está haciendo!\"
A menudo comienza en lo profundo de nuestros pensamientos más íntimos, cuando estamos solos, cuando estamos viviendo dentro de nuestra cabeza y las emociones que no hemos enfrentado comienzan a abrumarnos. Entonces, ¿qué hacemos? Naturalmente, queremos usar la droga de nuevo, pues es así como estamos programados. En lugar de caer, nos rendimos. Una vez más. Al igual que la primera vez. Y el grito de ayuda se eleva otra vez: Yo soy impotente (HaShem), por favor, ayúdame!

Y tomamos la acción de no mirar más hacia adentro sino entrar en contacto con otro miembro. Tan pronto como sea posible. Cuanto más cerca del calor de la acción, mejor. Usamos el teléfono. Hacemos la llamada. Pero no llamamos porque queremos llamar. Hacemos un llamado porque sabemos que tenemos que hacerlo. Nuestro instinto de supervivencia viene a la vida. Y vamos a una reunión tan pronto como sea posible.
La primera vez que participamos en el programa, este grito de ayuda es, en efecto, como un tiro de escopeta que abarca los Pasos Uno, Dos y Tres. Rendirse, de cualquier forma. Eso es todo lo que se necesita, aunque nuestros motivos no sean lo más sincero o correctos. Cuando el deseo nos sobreviene de nuevo, repetimos esta entrega en el mismo punto de nuestro terror, en el fondo de nuestro infierno. Por eso es que admitir la impotencia realmente funciona, cuando estamos en el calor crudo de la tentación y el deseo. Una vez más, es el cambio de actitud que trae alivio. En lugar de, \"tengo que tenerlo o me moriré\" nuestra actitud es: \"Me rindo, estoy dispuesto a no tenerlo, aunque me muera\".
Y no te mueres. Tenemos un indulto. Una vez más. Un indulto que dura unos segundos, minutos, horas, quizás incluso días y semanas. El maremoto se apacigua. El ansia pasa. Y estamos bien. Estamos aprendiendo una de las verdades más importantes del programa \"Un día a la vez\".
Pero habrá otra ola de tentación detrás de esta, y tarde o temprano nos azotará de nuevo. Y esto puede hacer que perdamos el equilibrio.
\"¿Por qué siempre me siento recuperado después de cada pelea y luego quedo atrapado con la guardia baja por la ola que viene?\"
Muchas veces, al ver que hemos dejado de actuar de acuerdo con nuestro hábito durante un tiempo, nos sentimos liberados de él para siempre. Este es usualmente el momento en que volvemos a caer. Llegamos a la realización que siempre estaremos sujetos a la tentación y el poder de la lujuria. Hemos llegado a ver que ante la tentación nos sentimos absolutamente impotentes y que nunca podremos obtener el poder para vencer. Pero, el temor de nuestra vulnerabilidad disminuye gradualmente a medida que nos mantenernos sobrios y trabajamos los Pasos. El momento llega en que la obsesión - no la tentación - se habrá ido.
Empezamos a ver que no hay poder sobre la ansiedad y la anticipación, tenemos que resolver esto cada vez que ocurre. Por lo tanto, cada tentación a la que nos rendimos, cada vez que nos abstenemos de darle fuerza a la lujuria o cualquier otra emoción negativa, es un paso más hacia la recuperación, la curación y la libertad - una nueva oportunidad para cambiar de actitud y buscar la unión con HaShem. No llegamos aquí en un día, sino que toma práctica para sobreponernos al proceso adictivo en nuestro ser. Y se necesita práctica para desarrollar una conexión verdadera con HaShem y con nuestro corazón.
Indulto
A la primera señal de alivio de la obsesión, somos capaces de bajar la guardia. Una vez que aprendemos a vivir sin las cosas más obvias, corremos el riesgo de sentarnos y relajarnos, tomando la vida con calma.
\"Es como si alguien hubiera apagado el interruptor. Así de fácil sentimos que hemos alcanzado nuestra sobriedad\".
Podemos sentir como si la obsesión era realmente algo ajeno a nosotros, extraída como una espina de un dedo, y que podemos permanecer sin cambios, con las mismas actitudes y pensamientos que antes.
\"Voy a ir a ver esa película. Siempre puedo cerrar los ojos en las escenas malas\".
Nos guste o no, esa es la forma en que muchos de nosotros procedemos. Poco a poco. En lugar de correr alegremente al cielo, nos alejamos de nuestro infierno un paso a la vez. A menudo, renunciando a resbalones completos, algunos de nosotros pensamos que podemos permitirnos deslizamientos parciales, disfrutando el alivio temporal que traen. Probando nuestros límites, inventamos todo tipo de estrategias que nos permiten negar nuestra verdadera condición.
Empezamos a mirar a nuestro derredor y nos damos cuenta, una vez más, de lo que nos hemos estado perdiendo. Vemos que todo el mundo parece estar haciendo aquellas cosas que ya no hacemos y saliéndose con la suya. Sentimos la fuerza de atracción en nuestro interior.
\"¿Cómo puede algo que se ve y se siente tan bien ser tan malo para mí?\"
Gran tristeza puede sobrevenir y consumirnos. Dormir se convierte en una imposibilidad. Estamos inquietos, nos sentimos perdidos, vacíos, y no entendemos que es lo que está mal. El pánico interior se apodera de nosotros de nuevo y nos hunde una vez más en nuestra droga.
Es aquí y ahora cuando tomamos acción de nuevo. El dolor que una caída puede causar (y no vamos a hacer mención del miedo), nos sacude y trae devuelta a la realidad. Asistimos a una reunión, hablamos por teléfono, nos ponemos en contacto con alguien de confianza. Salimos de nuestra propia cabeza y entramos en acción.
\"Si me quedo en mi cabeza ahora, estoy muerto!\"
Una vez más, reconocemos que somos impotentes ante la obsesión, sólo que ahora podemos añadir un poco más a nuestro grito de desesperación: \"Por favor, ayúdame (HaShem) Tu voluntad, no la mía, sea hecha\".
Y respiramos otro suspiro de alivio y consuelo. Un nuevo indulto. A pesar de que es posible que nos dejemos llevar por la complacencia de nuevo, este es un momento de paz interior, una paz tal que nunca hemos sentido antes.
Corremos el riesgo de ser engañados porque cuando nos rendimos, nos sentimos satisfechos con nuestro “progreso”. Hemos sido vencedores en una pelea destructiva y hemos jurado \"¡Nunca más caer… en serio… nunca más!\". (¿No hemos hecho este juramente mil veces en el pasado?) Pero la próxima vez que tenemos la necesidad y la ola rompe sobre nosotros otra vez casi al punto de subyugarnos, no actuamos como es costumbre, no recurrimos a nuestra droga - un día a la vez, una hora a la vez, a veces minuto a minuto. Y al fin el antojo pasa.
Nos rendimos constantemente. Practicamos día con día, hora tras hora. Y después de tanto practicar, al fin se convierte en hábito. Así es como conseguimos el cambio de actitud que permite que la gracia de Dios entre en nosotros y nos ayude a expulsar la obsesión.
Perdonado 62
Conquista un dia a la vez
Querido Roi,
Por un año y medio ya, he estado trabajando el programa de los doce pasos (puedes adquirir más información acerca de este programa en nuestra página de inicio en la sección especial donde hay un enlace para los doce pasos) y esto me ha ayudado a entender lo enfermo que yo estaba y por ende corregir mis ideas viejas y erróneas. Pero ¿cómo explicarte en unas pocas líneas todo aquello que me ha tomado 18 meses en lograr? Lo que si te puedo decir es que la lujuria es una enfermedad y no una cuestión moral. Mi sanidad mental no es una cuestión de fuerza de voluntad. Nadie con una enfermedad como la nuestra tiene la suficiente fuerza de voluntad para controlarse y comportarse como Di-s manda. Testigos de esto son mi propio pasado y las palabras que has compartido con nosotros en el foro.
Los hombres en el grupo telefónico (al cual te puedes unir al enviar un correo electrónico a ayuda@gye.org.es) me ofrecían algo que parecía mucho mejor que lo que tenía. Pero yo tenía miedo de intentar algo nuevo, pues había una especie de sentido de seguridad en lo familiar. Convencido que no tenía nada más que perder, me uní al grupo telefónico y empecé a tomar posesión de esos doce pasos y a hacerlos parte de mi vida cotidiana.
No te creas que esto fue cosa fácil. Pero poco a poco vine a entender lo enfermo que yo estaba y en ocasiones al platicar con Di-os le admitía que, ciertamente, yo estaba hundido en la lujuria. No sabía ni cuándo ni cómo esta enfermedad había tomado posesión de mí y que aun sin mi consentimiento, yo estaba, realmente, enfermo de lujuria. Admití que había perdido mi sanidad y le dije a Di-os que yo aceptaba mi situación, que no tenía control sobre la misma y que para arreglar mi vida tendría que pedir y aceptar su ayuda. A partir de ahí, algo muy curioso sucedió: Cuando dejé de vivir en el problema y comencé a vivir en la respuesta, el problema fue desapareciendo.
El aceptar mi situación parece haber sido la respuesta a mis problemas. He llegado a entender que cuando estoy perturbado, es porque hay una persona, lugar, cosa o situación - un hecho de mi vida- inaceptable para mí, y no puedo encontrar ninguna serenidad hasta que acepto el hecho que esa persona, lugar, cosa o situación está conforme a lo que se supone que esté en este momento. Nada, absolutamente nada sucede en el mundo por error. Hasta que acepté el que soy un adicto a la lujuria, no podía permanecer limpio en cuerpo y mente. A menos que acepte la vida completamente en sus propios términos no puedo ser feliz. Necesito concentrarme no tanto en lo que debe cambiar en el mundo como sobre lo que debo cambiar en mí y en mis actitudes.
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente. No temas ni desmayes porque HaShem, tu Di-s está contigo. Y´hoshua 1:9
De todo corazón,
Perdonado 62
Conquista un día a la vez
Me rindo

El programa de los doce pasos no nos enseña cómo parar – ya hemos parado una y mil veces. Nos muestra cómo evitar caer de nuevo. Mirando atrás, nos damos cuenta que siempre deseábamos que el terapeuta, nuestro cónyuge, o que HaShem mismo nos detuviera - nos arreglara. Ahora, nos detenemos, y luego, nos entregamos a HaShem, y en nuestra entrega a Él, Su poder se hace eficaz en nosotros.
Unirse a un grupo telefónico no significa que el problema desaparece automáticamente. La mayoría de nosotros ha intentado parar incontables veces. El problema es que no podíamos permanecer limpios, porque nunca nos habíamos rendido. Por lo tanto, la primera vez que el deseo se apodera de nosotros de nuevo, cuando tengamos ese impulso de caer de nuevo, renunciamos a él, a pesar de que nos sentimos morir. Y a veces, en nuestro nuevo estado de ánimo, la ansiedad puede parecer más fuerte que nunca. Pero no tenemos que luchar como antes, no tenemos que perder la batalla como antes. Tampoco tenemos que ceder a él. Nos rendimos. Porque ganamos cada vez que nos damos por vencidos... cada vez.
Puede que nuestros viejos hábitos nos confundan. \"Mi cabeza gira automáticamente. No puedo dejar de alimentarlos. No tengo otra opción\".
Es que siempre hemos alimentado nuestro hábito. Simplemente, no éramos conscientes de ello. Así que cada vez que esto sucede, debemos reconocer nuestra impotencia. En lugar de luchar o caer, nos rendimos. Marcamos a otro adicto, pedimos ayuda (de Dios), nos vamos a una reunión. Podemos incluso admitir que es posible que no tengamos un deseo total por la victoria sobre la lujuria, la mayoría de nosotros no tenemos motivos puros en nuestro deseo de recuperar nuestra cordura.
La recuperación es un proceso lento.
La primera vez que resistimos la tentación sin recurrir a nuestra droga, descubrimos que no nos morimos. Por el contrario, nos sentimos mejor, más fuertes, y vemos que a lo mejor hay esperanza. Hablamos de la tentación en una llamada telefónica o escribimos de ello en el foro. Esta actitud de entrega total ayuda a romper el poder que la memoria del incidente tiene sobre nosotros. Y si la lujuria nos domina de nuevo, hablamos de ello abierta e independientemente de la vergüenza de tal derrota. Todos hemos vivido esta experiencia y sabemos lo que se siente. También sabemos que la liberación y la alegría que trae esta rendición nos vuelve a la luz.
Por lo general, nos encontramos con que nuestra entrega inicial fue incompleta y empezamos a ver algunos cabos sueltos. Descubrimos que hemos escondido sentimientos y fantasías con el fin de tener una “reserva” para las necesidades futuras. Al igual que los alcohólicos esconden sus botellas.
\"Es la llave de su apartamento, quizá la necesite otra vez\".
\"Voy a guardar su número de teléfono, quizá pueda ayudarle en algún momento.\"
\"Voy a deshacerme de las revistas más tarde ...\"
En la recuperación, simplemente nos deshacemos de las cosas que no son para bien. Nadie nos tiene que decir que hay que tirar, lo sabemos instintivamente. De hecho, siempre lo hemos sabido, pero nunca tuvimos el coraje de dejarlas ir. Tarde o temprano, el impulso ataca de nuevo, a veces de la nada, como una ola rompiendo sobre nosotros. Tal vez sea la primera vez que nos sintamos rechazados. Todos tenemos innumerables factores que pueden desencadenar un ataque de lujuria.
\"Nunca pensé que volvería a saber de esa chica otra vez. ¿Y ahora qué hago?\"
\"Es demasiado fuerte! ... Nadie notará la diferencia.\"
\"Una mirada nunca mató a nadie ...\"
\"Todo el mundo lo está haciendo!\"
A menudo comienza en lo profundo de nuestros pensamientos más íntimos, cuando estamos solos, cuando estamos viviendo dentro de nuestra cabeza y las emociones que no hemos enfrentado comienzan a abrumarnos. Entonces, ¿qué hacemos? Naturalmente, queremos usar la droga de nuevo, pues es así como estamos programados. En lugar de caer, nos rendimos. Una vez más. Al igual que la primera vez. Y el grito de ayuda se eleva otra vez: Yo soy impotente (HaShem), por favor, ayúdame!

Y tomamos la acción de no mirar más hacia adentro sino entrar en contacto con otro miembro. Tan pronto como sea posible. Cuanto más cerca del calor de la acción, mejor. Usamos el teléfono. Hacemos la llamada. Pero no llamamos porque queremos llamar. Hacemos un llamado porque sabemos que tenemos que hacerlo. Nuestro instinto de supervivencia viene a la vida. Y vamos a una reunión tan pronto como sea posible.
La primera vez que participamos en el programa, este grito de ayuda es, en efecto, como un tiro de escopeta que abarca los Pasos Uno, Dos y Tres. Rendirse, de cualquier forma. Eso es todo lo que se necesita, aunque nuestros motivos no sean lo más sincero o correctos. Cuando el deseo nos sobreviene de nuevo, repetimos esta entrega en el mismo punto de nuestro terror, en el fondo de nuestro infierno. Por eso es que admitir la impotencia realmente funciona, cuando estamos en el calor crudo de la tentación y el deseo. Una vez más, es el cambio de actitud que trae alivio. En lugar de, \"tengo que tenerlo o me moriré\" nuestra actitud es: \"Me rindo, estoy dispuesto a no tenerlo, aunque me muera\".
Y no te mueres. Tenemos un indulto. Una vez más. Un indulto que dura unos segundos, minutos, horas, quizás incluso días y semanas. El maremoto se apacigua. El ansia pasa. Y estamos bien. Estamos aprendiendo una de las verdades más importantes del programa \"Un día a la vez\".
Pero habrá otra ola de tentación detrás de esta, y tarde o temprano nos azotará de nuevo. Y esto puede hacer que perdamos el equilibrio.
\"¿Por qué siempre me siento recuperado después de cada pelea y luego quedo atrapado con la guardia baja por la ola que viene?\"
Muchas veces, al ver que hemos dejado de actuar de acuerdo con nuestro hábito durante un tiempo, nos sentimos liberados de él para siempre. Este es usualmente el momento en que volvemos a caer. Llegamos a la realización que siempre estaremos sujetos a la tentación y el poder de la lujuria. Hemos llegado a ver que ante la tentación nos sentimos absolutamente impotentes y que nunca podremos obtener el poder para vencer. Pero, el temor de nuestra vulnerabilidad disminuye gradualmente a medida que nos mantenernos sobrios y trabajamos los Pasos. El momento llega en que la obsesión - no la tentación - se habrá ido.
Empezamos a ver que no hay poder sobre la ansiedad y la anticipación, tenemos que resolver esto cada vez que ocurre. Por lo tanto, cada tentación a la que nos rendimos, cada vez que nos abstenemos de darle fuerza a la lujuria o cualquier otra emoción negativa, es un paso más hacia la recuperación, la curación y la libertad - una nueva oportunidad para cambiar de actitud y buscar la unión con HaShem. No llegamos aquí en un día, sino que toma práctica para sobreponernos al proceso adictivo en nuestro ser. Y se necesita práctica para desarrollar una conexión verdadera con HaShem y con nuestro corazón.
Indulto
A la primera señal de alivio de la obsesión, somos capaces de bajar la guardia. Una vez que aprendemos a vivir sin las cosas más obvias, corremos el riesgo de sentarnos y relajarnos, tomando la vida con calma.
\"Es como si alguien hubiera apagado el interruptor. Así de fácil sentimos que hemos alcanzado nuestra sobriedad\".
Podemos sentir como si la obsesión era realmente algo ajeno a nosotros, extraída como una espina de un dedo, y que podemos permanecer sin cambios, con las mismas actitudes y pensamientos que antes.
\"Voy a ir a ver esa película. Siempre puedo cerrar los ojos en las escenas malas\".
Nos guste o no, esa es la forma en que muchos de nosotros procedemos. Poco a poco. En lugar de correr alegremente al cielo, nos alejamos de nuestro infierno un paso a la vez. A menudo, renunciando a resbalones completos, algunos de nosotros pensamos que podemos permitirnos deslizamientos parciales, disfrutando el alivio temporal que traen. Probando nuestros límites, inventamos todo tipo de estrategias que nos permiten negar nuestra verdadera condición.
Empezamos a mirar a nuestro derredor y nos damos cuenta, una vez más, de lo que nos hemos estado perdiendo. Vemos que todo el mundo parece estar haciendo aquellas cosas que ya no hacemos y saliéndose con la suya. Sentimos la fuerza de atracción en nuestro interior.
\"¿Cómo puede algo que se ve y se siente tan bien ser tan malo para mí?\"
Gran tristeza puede sobrevenir y consumirnos. Dormir se convierte en una imposibilidad. Estamos inquietos, nos sentimos perdidos, vacíos, y no entendemos que es lo que está mal. El pánico interior se apodera de nosotros de nuevo y nos hunde una vez más en nuestra droga.
Es aquí y ahora cuando tomamos acción de nuevo. El dolor que una caída puede causar (y no vamos a hacer mención del miedo), nos sacude y trae devuelta a la realidad. Asistimos a una reunión, hablamos por teléfono, nos ponemos en contacto con alguien de confianza. Salimos de nuestra propia cabeza y entramos en acción.
\"Si me quedo en mi cabeza ahora, estoy muerto!\"
Una vez más, reconocemos que somos impotentes ante la obsesión, sólo que ahora podemos añadir un poco más a nuestro grito de desesperación: \"Por favor, ayúdame (HaShem) Tu voluntad, no la mía, sea hecha\".
Y respiramos otro suspiro de alivio y consuelo. Un nuevo indulto. A pesar de que es posible que nos dejemos llevar por la complacencia de nuevo, este es un momento de paz interior, una paz tal que nunca hemos sentido antes.
Corremos el riesgo de ser engañados porque cuando nos rendimos, nos sentimos satisfechos con nuestro “progreso”. Hemos sido vencedores en una pelea destructiva y hemos jurado \"¡Nunca más caer… en serio… nunca más!\". (¿No hemos hecho este juramente mil veces en el pasado?) Pero la próxima vez que tenemos la necesidad y la ola rompe sobre nosotros otra vez casi al punto de subyugarnos, no actuamos como es costumbre, no recurrimos a nuestra droga - un día a la vez, una hora a la vez, a veces minuto a minuto. Y al fin el antojo pasa.
Nos rendimos constantemente. Practicamos día con día, hora tras hora. Y después de tanto practicar, al fin se convierte en hábito. Así es como conseguimos el cambio de actitud que permite que la gracia de Dios entre en nosotros y nos ayude a expulsar la obsesión.
Perdonado 62
Conquista un dia a la vez.
Querido Apariencia,
“Una vez que dejamos de actuar sobre nuestros deseos, nos embarcamos en un viaje de recuperación “. ¿De qué nos estamos recuperando? Estamos recuperando nuestra cordura (es probable que la teníamos a la edad de cinco o seis años). Después de todo, es una locura (véase el diccionario de la Real Academia Española, en serio) hacer toda clase de cosas que sabemos con toda certeza nos están destruyendo a nosotros mismos, a nuestras familias y demás.
Cuando me uní a un grupo anónimo dedicado a enfrentar la lujuria, nunca se me hubiera ocurrido que había perdido mi cabeza y estaba viviendo de forma loca. Si me sentía en extremo frustrado con mi debilidad y mi obvia estupidez. Pero durante el primer año y medio vine a caer en cuenta y al fin tuve que reconocer que realmente estaba loco y que definitivamente no poseía ninguna salud mental.
Supongo que, como yo, no has venido hasta aquí (escribiendo y pidiendo ayuda en el foro para los hombres con problemas de pornografía y lujuria) sólo porque estas harto de sentirte decepcionado contigo mismo, o incluso porque se te hace difícil dejar de hacer Aveirot. No me malinterpretes, yo no soy un admirador de los Aveirot. Pero, tratar de parar de una vez por todas de cometer estos Aveirot terribles nunca me ayudó en mi recuperación. Mejor dicho, nunca me mantuvo allí. Tratar de detener una muerte segura, por otra parte, hizo maravillas. Supongo que entiendes con toda claridad que en algunos aspectos, este problema de lujuria te está matando y es por eso que has ido tan lejos y llegado hasta aquí para obtener ayuda. Si es así, la cordura es definitivamente lo que estás buscando, y has venido al lugar correcto para empezar a recuperarla.
He aquí como funciona: Después de dejar de actuar sobre nuestros deseos, con la ayuda de Hashem, el programa está aquí para ayudarnos a cambiar en el tipo de personas que no necesitan volver a portarse mal. Básicamente, lo que significa es \"comenzar una vida nueva\" y aprender qué hacer para poder permanecer en ella, de una vez por todas. Ponemos de lado las apariencias y tomamos posesión de la persona que HaShem ha creado en nuestro corazón.
La lujuria en nuestra cabeza tiene oportunidades abundantes (imágenes, sonidos, ideas, recuerdos, personas, en fin, todo aquello que nos incita) que puede distraernos de vivir nuestras vidas. Ya no es cosa de actuar sobre nuestros deseos, sino que se trata de vivir en la realidad. Se trata de seguir con vida día con día. En pocas palabras: no podemos darnos el lujo, ni por un instante, de permitir que la lujuria nos distraiga de nuestra vida real.
A pesar de que en el programa de los doce pasos se habla mucho acerca de Di-s, el programa no es en sí religioso: el fin es que usted recupere, de una vez por todas, su libertad. Una vez que te despiertas a esta realidad, a esta libertad, puedes determinar cuál es el plan de Di-s para tu vida, y es ahí donde puede empezar una nueva relación con Hashem. Y Baruj HaShem, tenemos una Torá que es verdad, que amamos, y tenemos la convicción que Hashem nos ayuda a vivirla. Una vez que recuperemos nuestra cordura podremos asimilar en nuestro corazón las enseñanzas que ya tenemos en la mente.
¿Cómo recupero mi cordura? Estoy seguro que te has decidido a tomar el importante paso de cambiar tu vida y con este fin tengo algunas recomendaciones que están al alcance de tu mano en nuestra página de inicio:
- Escríbenos a ayuda@gye.org.es y pide unirte al grupo telefónico. Es anónimo y está compuesto por otros que, como tú, han decidido vivir una vida nueva.
- Inscríbete al e-mail de refuerzo diario
- Baja, lee e implementa el manual de ayuda del programa GYE
- Lee, estudia e implementa en tu vida diaria las “Herramientas”
- Familiarizate con el material en las “Secciones Especiales”
Otra cosa que puedes hacer es continuar escribiendo en este foro donde te ofrecemos ayuda, apoyo y una guía para que puedas vivir una vida mejor.
Perdonado 62
Conquista un día a la vez.
Mi querido JGCHIZUK,
El hecho que estás aquí y que has encontrado el sitio web “Cuida Tus Ojos” es el primer gran paso que has tomado en el camino hacia la felicidad y la libertad de tu corazón. Doy gracias a HaShem por mostrarte su amor. ¿Dónde estaríamos sin el amor y la paciencia de Hashem? Quiero asegurarte que Él te considera digno de su amor.
Yo también recuerdo la primera vez que mi hermano me invito a ver revistas que papa había escondido. Solo tenía siete años y ni la menor idea de que estaba haciendo. Solo sabía que se sentía muy placentero.
De hacer un repaso de mi historia, tendría que hacer un recuento de 41 años de un círculo vicioso de promesas, caídas y desalientos. Afortunadamente, como tú, Hashem tuvo compasión de mí y me trajo a “Cuida tus Ojos”. Hoy en día tengo casi 2 años de haber puesto mi voluntad y mi vida al cuidado de Di-s.
Una cosa te prometo: Cuida tus Ojos es el inicio de una vida nueva para ti y todos aquellos que te rodean. Aquí encontraras ayuda y apoyo. Te puedes desahogar y, más importante aún, encontraras consejo y guías para una vida nueva, llena de alegría y esperanza.
Entre otros, vas a enterarte de un programa conocido como el programa de los 12 pasos. Este programa está dedicado a enseñarnos, entre otras cosas, a acercarnos a HaShem, aceptar la vida y todo aquello que nos rodea, como cambiar nuestra mentalidad y actitud hacia la vida y hacia nosotros mismos, como compartir nuestras experiencias y obtener valor y coraje. También nos enseña cómo lidiar con el Yetzer Hara. Puedes encontrar mucha más información acerca de este y otros programas y guías en la parte “Secciones Especiales” de “Cuida tus Ojos”.
Sigue visitando la página de “Cuida tus Ojos”. Lee e implementa las “Herramientas” que encontraras allí. Visita este Foro y en poco tiempo vas a encontrar más información acerca de este y muchos otros programas y guías en la sección de “Reflexiones y Jizukim” que te van a ser de beneficio en esta batalla.
Ya que estas aquí, estoy seguro que te has decidido a tomar el importante paso de cambiar tu vida y con este fin tengo algunas recomendaciones que están al alcance de tu mano en nuestra página de inicio:
- Escríbenos a ayuda@gye.org.es y pide unirte al grupo telefónico. Es anónimo y está compuesto por otros que, como tú, han decidido vivir una vida nueva.
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